Súper Héroes por Llamado de Dios

Súper Héroes por Llamado de Dios

Reflexión de Anc. Héctor Torres Betancourt
Lecturas:
Mateo 25:14-30, Gálatas 1:15, Efesios 4:9-16, 2 Corintios 3:6

“Dios ha tenido a bien llamar con beneplácito a quienes él ha predestinado para vida, y solamente a ellos, en su tiempo designado y aceptable, por medio de su Palabra y su Espíritu, a fin de que salgan del estado de pecado y muerte en que se encuentran por naturaleza, a uno de gracia y salvación por medio de Jesucristo: esto lo realiza iluminando sus mentes en forma espiritual y salvadora para que comprendan las cosas de Dios, quitándoles el corazón de piedra y dándoles uno de carne. Al llamarles renueva su voluntad con su poder supremo, inclinándoles a obrar lo bueno y acercándoles eficazmente a Jesucristo. Sin embargo, ellos responden voluntariamente y en absoluta libertad habiendo sido motivados por la gracia de Dios para desearlo así.”

– Confesión de Westminster.
Llamamiento Eficaz, 6.064

El llamado es cuando Dios nos busca o llama para hacer una tarea para el propósito de su plan en el mundo. Cada uno de nosotros tenemos un llamado especial y único, (además de llamarnos a tareas más generales como el evangelizar, servir, etc.) nada ni nadie nos puede quitar ese llamado que Dios nos ha hecho y por más que uno trate de evitar y negarnos a aceptar el llamado vamos a terminar rindiéndonos y haciendo lo que Dios quiere, o sea, cuando Dios nos llama es tan y tan fuerte, es irresistible, echar a un lado ese llamado. Parte del llamado es la elección o predestinación, eso significa que Dios a nosotros nos había escogido ya y nos había separado para él desde antes que nuestros padres se conocieran, hasta antes que ellos mismos nacieran, en forma resumida, Dios nos escogió desde antes de la fundación del mundo. Dios llama a todo el mundo, a hombres, mujeres, niños y niñas, a todo tipo de ministerio, sea para pastores, predicadores, etc.

Ese llamado puede ser tu pasión, eso que a ti te gustaría estar haciendo todo el tiempo sin parar. También puede ser eso que siempre has querido hacer, pero no te atreves a hacerlo ya que no te sientes capacitado o tengas miedo (como el león). Un ejemplo puede ser el enseñar (lo que sea, a quien sea). Pero te digo, que si sientes hacerlo, hazlo porque eso puede ser lo que Dios quiere que tú hagas. Recuerda que Dios capacita al que llama. Por último, tu llamado puede ser eso que has tenido que hacer por alguna necesidad, que de verdad nunca te había gustado hacerlo pero después de haber tenido que hacer te diste cuenta que eso era lo que en realidad te gustaba y que eso era lo que Dios quería que tu hicieras o parte. Como Spiderman cuando la araña lo picó, en ese momento él tuvo que hacer usar sus habilidades para poder ayudar en un momento de necesidad en la ciudad y con el tiempo se convirtió en su pasión.

Aquí les doy algunos ejemplos de “superhéroes” en el cual podemos asociar las maneras en que puedes identificar tu llamado, como mencioné anteriormente:

Superman, él nació con todos sus poderes o habilidades. El querer ayudar a las personas podemos decir que era su pasión porque desde niño lo hacía. Todo lo que el necesitaba él ya había nacido con ello. Ironman, este era un hombre, ingeniero que usó otros conocimientos y habilidades que poseía para crear un traje, después de varios intentos fallidos, el cual le dio otras habilidades como volar, disparar misiles de las manos, súper fuerza, etc.

Por último, Batman, era un millonario que basado en una necesidad por la que estaba pasando la ciudad, decidió invertir su dinero para crear maquinaria como armas, carros y trajes, para proteger a las personas de los “malos” que estaban haciendo “travesuras”.

Algunas personas son como Superman, que tienen unas habilidades que le salen naturalmente como las personas que pueden cantar (entonar) sin haber tomado clases de canto o como el ser líder, que aunque no te des cuenta las personas te siguen sin que tengas que hacer un esfuerzo. Otros son como Ironman que se capacitan, investigan o cogen clases para poder adquirir unos conocimientos que necesitan porque les inquieta hacer algo como el querer hacer arreglos florales, manualidades, decorar la iglesia para que se vea más bonita y poder enseñarle a otros como hacerlo. Y otros por alguna necesidad, desarrollarlas. Como por ejemplo, la necesidad de personas que vayan y visiten, llamen, oren por los enfermos y otros. Muchas personas, al ver que no hay nadie dispuesto para hacer la tarea, se inquietan y lo hacen.

Un león sediento se aproximó hasta un lago para beber y al acercarse vio su rostro reflejado en el agua, entonces dijo: -¡Vaya! Este lago debe de pertenecer a este león. Tengo que tener mucho cuidado en él. Se alejó de las aguas, pero tenía tanta sed que regreso al cabo de un rato. Allí estaba otra vez ese león. ¿Qué hacer? No había otro lago cercano. Otra vez retrocedió. Unos minutos después volvió a intentarlo y, al ver al león, abrió sus fauces de forma amenazadora, pero el otro león hizo lo mismo y sintió terror. Salió corriendo, pero volvió varias veces, aunque siempre huía espantado. Sin embargo, como la sed era cada vez más intensa, tomo finalmente la decisión de beber agua del lago, sucediera lo que sucediera. Así lo hizo. Y al meter la cabeza en las agua, el otro león.

Que el miedo no te detenga, puedes tener temor de tu propio reflejo. En mi caso, yo pienso, que mi llamado tiene que ver con ayudar a la comunidad de los sordos, todavía no sé qué es exactamente lo que Dios quiere que yo haga con esa comunidad pero ya le dije al Señor que si eso es lo que él quiere que yo haga pues eso haré y que me muestre el camino que debo tomar. Yo todavía no sé exactamente cuál es mi llamado, ni que es lo que Dios quiere para mí, me puedo estar equivocando. Uno realmente no descubre, ni sabe cuál es su llamado de un día para otro, eso toma su tiempo, al tiempo perfecto Dios te dirá y sabrás lo que es, pero mientras tanto, ora para que el Señor te dirija.

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